martes 28 de febrero de 2012

lunes 27 de febrero de 2012

Jacinto, la flor de la constancia, cariño, el gozo del corazón




Va terminando el invierno, se acerca su fín, ha sido crudo, duro, frío... como corresponde a un invierno que se precie, esperemos que esta primavera sea lluviosa y traiga agua que regenere esta vida de crisis a todos los niveles. El paseo por el Jardín histórico-botánico se renueva y las glicinias se preparan para impregnar de olor el parque, el cenador se poblará de matices malvas, esos violetas que me encantan y duran tan poco, lo justo para estar debajo y sentirse transportado a otro tiempo, al romanticismo puro y duro; desde mi banco de madera, escondido entre enormes árboles, al abrigo del frío por esa claraboya vegetal que deja pasar los rayos de sol, rodeado del sonido que producen las cascadas de agua y sorprendido, de tanto en tanto, por los gritos de niños o grupos de visitantes del jardín, camino de la casa palacio, junto a mis lecturas... el paseo regresa y se hace cotidiano, recogiendo limones que envolverán mi pasillo, sueltos en bandejas de mimbre, mientras en mi salón miro los colores vivos de los jacintos en plena floración y se llena el aire de su esencia.
Los días van pasando rápidos, cada vez más horas de luz y cada hora más ganas de estar al lado del mar, dejarme llevar por el sonido de las olas rompiendo con su fuerza contra las rocas y el ánimo de las gentes más feliz, se iluminan las caras de paseantes con sonrisas cómplices de quien comparte momentos secretos, como sabedores de que el resto de la ciudad se pierde la magia de tiempos felices en la tarde, en la mañana y a horas tempranas donde el aire es limpio y fresco.
Proyectos por todos lados, personas libro con quienes comparto lecturas y memoria de libros y letras, de poemas de mujeres escondidas e ignoradas por una cultura machista que teme perder su poder, féminas que contaron sus amores, sus miedos y sus tiempos de desgracia pero con la cabeza alta, siendo ellas mismas y no permitiendo que las silenciaran, sacadas a la luz por otras mujeres que escarban en la historia.
Llegan tiempos de primavera, renovación, viajes y encuentros, nuevos recuerdos que retornan y el verano que pide programación.
Gusta el hombre solo de venir a este rincón, de tanto en tanto, y contarse cosas, rememorando siempre la música que le acompañará eternamente.


jueves 16 de febrero de 2012

Siiiiii SEGUIRÉEEEE¡¡¡¡¡



SEGUIREMOS
Macaco y Manolo García

Si dicen perdido yo digo buscando,
Si dicen no llegas de puntillas alcanzamos,
Y sí (oh oh) seguiremoos (oh oh).
Si dicen caíste yo digo me levanto
Si dicen dormido es mejor soñando

Entre unos y otros ahí estás tú

Somos los mismos somos distintos
Pero nos llaman multitud.
Perdonen que no me levante
Cuando digan de frente y al paso
No somos tropas no somos soldados
Mejor gotas sobre olas flotando.

Y si (oh oh) seguiremos (oh oh)

Si dicen perdido yo digo buscando,
Si dicen no llegas de puntillas alcanzamos,
Y sí (oh oh) seguiremoos (oh oh).
Si dicen caíste yo digo me levanto
Si dicen dormido es mejor soñando

Perdonen que no me aclere

En medio de este mar enturbiado
Nos hicieron agua trasparente
No me ensucien mas,
Yo ya me he manchado.
y es que hay una gran diferencia
entre pensar y soñar
yo soy de lo segundo
En cada segundo vuelvo a empezar.

Y sí (oh oh) seguiremos (oh oh)

Si dicen perdido yo digo buscando,
Si dicen no llegas de puntillas alcanzamos,
Y sí (oh oh) seguiremoos (oh oh).
Si dicen caíste yo digo me levanto
Si dicen dormido es mejor soñando

Hoy sabemos que lo importante es soñar, liberar nuestro

inconsciente, el filtro de censura del pensamiento, creemos
que al soñar perdemos un
tercio de nuestra vida, y nos equivocamos. (voz en off)

Y si (oh oh) seguiremos (oh oh)

Si dicen perdido yo digo buscando,
Si dicen no llegas de puntillas alcanzamos,
Y sí (oh oh) seguiremoos (oh oh).
Si dicen caíste yo digo me levanto
Si dicen dormido es mejor soñando
Si dicen caíste yo digo me levanto
Si dicen dormido es mejor soñando

Hoy sabemos que lo importante es soñar


Sisisisisisi...¡¡¡ Seguiré, con fiebre, con neumonía o lo que sea, encontrándome gente seta en la vida... seguiré... ¿porqué?, pues porque la vida me gusta, quiero vivirla y ser feliz, vale la pena estar, sentir, soñar, volar y levantarse cuando te dan duro... sí, seguiré y seguiré disfrutando de la vida y pensando que estar solo no es estar en soledad, que por mil que te engañan y no son como parecen ser, otros tantos son auténticos, te quieren y están a tu lado... Sí, seguiré, no me queda otra¡¡¡

martes 24 de enero de 2012

I, a vegades, ens en sortim




Me pregunto, en esta tarde hermosa de sol cercano, tiempo sereno y charlas largas, la razón de subir esta canción, recurrir a Manel, su canción "Al mar", me acompañó en la memoria todas las tardes de atrás, mientras mis pies recorrian la bahía azul de punta a punta, respirando mar, mirando mar, caminando y oliendo mar, pensando mar... sí, porque el mar se piensa, se deja llevar la imaginación y anda sobre las aguas, allá donde quiere ir, a mundos imaginarios que dejan atrás las lágrimas de un tiempo cercano que dice adios y, en este invierno atípico, cálido, sin agua y frío en la oscuridad de la noche, llenan, esas lágrimas, el recuerdo de lo que dolió y se marcha dejando huella sin dolor, llevándose el sentirse menos, poco y malo, triste y solo. Manel me recuerda que... a vegades, ens en sortim,.. y es cierto, gusto de salirme del tiesto, sigo siendo diferente y lo asumo, no puedo ser como el resto, es inevitable... y gusto del mar, de los besos y el mar, de los sueños y el mar, de las lágrimas y el mar... del recuerdo y el mar..., del futuro y el mar.

Y mientras se compran entradas para conciertos futuros de músicos antiguos en la vida, aun corta, del hombre solo, Ludovico Einaudi, el compañero en músicas para el psicoballet de mis pacientes o en las obras de teatro de payasos enamorados y locos por amor desde su propia locura.., Wim Mertens otro fiel en los largos viajes de autobús y noches por la costa mediterránea, a la búsqueda y abrigo de noches almerienses entre pueblos de paredes blancas, mirando la plata de luna en el reflejo... del mar, otra vez el mar¡¡¡ Placeres de conciertos únicos que no se quiere perder el hombre solo, sabedor de que pocas oportunidades habrá futuras para estar presente cuando el duende del arte se deje ver por el teatro Cervantes de Málaga.
Esas cosas y otras curan el alma que se recompone, no sabe bien de qué, pero sana heridas latentes y frescas como del día.
Tiempo hace que el hombre solo no entra por aquí, en su rincón privado de puertas abiertas al mundo, al azar de ojos desconocidos que lean la intimidad de un hombre lector, soñador, amador y sufridor..., de hombre vivo que pugna por vivir y descubrir las múltiples cosas que la vida le ofrece.
Y abierto, a todo, al mar, al amor, al sueño, a la ilusión, a recuperar el pasado, al perdón y a la benevolencia, a ser tenido otra vez y a tener, a respirar libertad siempre y a contar historias bajito, casi sin voz vaya a resentirse el sentimiento.
El hombre solo vive, más lento, pero vive, más apoyado en su bastón, pero camina, más canoso el pelo pero más largo y mas hondas las ojeras que son más sabias por el error.
El hombre ama la vida, ama el mar y está dispuesto a seguir mirándolo y cantar como Manel... porque a vegades, ens en sortim.




Provem d'encaixar en escenes boniques,
En ports de diumenge farcits de gavines,
En grans sobretaules on els avis canten,
En nits vora el foc abraçats a una manta.
Es tracta de ser els simpàtics del barri,
Els que ballen I ballen fins que els músics parin
I irrompre arrogants lluint les millors gales
En discos amb dones amb feines estables.

I, a vegades, ens en sortim.
I, a vegades, ens en sortim.
I, a vegades, una tonteria de sobte ens indica que ens en sortim.
I, a vegades, una carambola de sobte ens demostra que ens en sortim.
[ Lyrics from: http://www.lyricsmode.com/lyrics/m/manel/ens_en_sortim.html ]
Busquem quedar bé en el retaule magnífic
Dels que van pel món amb posat monolític
I afronten la vida mirant-la a la cara
I un dia, contents, compren flors a sa mare.
Intentem trampejar per ser persones dignes,
El pare modèlic que volen les filles,
El de la veu greu, el de la mà forta,
Que paga un vermut I que arregla una porta.
I després tancar els ulls I sentir el món en calma
I a dos ocellets fent piu-piu dalt d'un arbre
Haven't enllestit un gran epitafi
Que arranqui somriures a tots els que passin.

I, a vegades, ens en sortim.
I, a vegades, ens en sortim.
I, a vegades, una tonteria de sobte ens indica que ens en sortim.
I, a vegades, una carambola de sobte ens demostra que ens en sortim.

I, a vegades, ens en sortim.
I, a vegades, ens en sortim.
I, a vegades, una tonteria de sobte ens indica que ens en sortim.
I, a vegades, se'ns baixa la verge I de sobte ens revela que ens en sortim.
I, a vegades, contra tot pronòstic una gran bestiesa capgira allò que crèiem lògic,
Tot fent evident,
Que per un moment,
Ens en sortim.

MANEL

miércoles 10 de agosto de 2011

Mis ojos prestados



Unos días de calor agobiante pasaron y se abre, tímida, la luna mora entre nubes bajas que refrescan el ambiente, entra la brisa marina por esta ventana del hombre solo que, agotado, termina el día lanzando su mirada a imágenes traidas de Castilla, captadas por unos "ojos prestados" que viajaron a Salamanca, Valladolid, León... y alma de las piedras, retablos, pinturas, esculturas y gentes, a la leche frita de postre, al buen vino, rincones en la plaza Mayor de Salamanca, donde encuentran un plano imposible al Ayuntamiento, desde la esquina, entre tiendas de oros y recuerdos, bajo el suelo del Cervantes, un bar animado y juvenil que siempre está vivo, allá, cercano al Gran Hotel y junto al mercado de abastos, donde tomarse un vinito con cualquier tapa es un lujo, escuchando un magnífico castellano, entre gentes limpias de cuerpo y alma, acompañado de los olores de morcilla, chorizo y pan recien horneado.
El hombre solo tiene la suerte de ser querido, no entiende el porqué si no hace nada por serlo, una fortuna que aprecia y no dice, que no cuenta ni gusta de presumir, y unos "ojos prestados" le ofrecieron la posibilidad de viajar a su pasado, de llenarlo de nuevo, mirando por su ventana malagueña y llevando la nocturnidad en el atrapasueños malva que rige su regia cama, haciendo caminar el espíritu y la memoria, juntándolos y metiéndolos en San Marcos, la Iglesia que no se sabe..., porque no se sabe si del siglo XII o del XVI, lo que sí se sabe es que allí está la serenidad, el consuelo, la paz, el silencio, el respirar de un viandante por la populosa avenida salmantina, haciendo parada que no fonda en sus bancos de madera, apoyándose en la piedra centenaria y buscando la fonda más abajo, en las calles que rodean la plaza Mayor.
Mis ojos almerienses o sevillanos... o no se sabe de donde, quizás del arte, ojos que saben mirar y luego contarlo, traen el regalo del recuerdo al amigo, de la añoranza agradecida a un acompañamiento simple en el dolor, ser agracedido a lo que ha de ser natural es ser bueno, el hombre solo tendrá la fortuna de poder recibir a su prestada mirada y a la buena conversación que se promete, lo agradece, la compañía, el sentimiento y sobretodo la estima y perseverancia a través del tiempo.
El hombre solo tuvo una vida dificil y afortunada, sigue en ello, y sigue encontrando en su vida gentes buenas que regresan, estan, se silencian y regresan, enseñándole el perdón a la invisibilidad, a lo que separó y ya no está.
De nuevo la mirada propia se vuelve al cielo, a recibir en el rostro la brisa marina, escuchar a las gaviotas y ver en el cielo la luna mora que ha vencido a la vergüenza y se alza victoriosa entre las nubes bajas que traen el frescor a esta ciudad bulliciosa, que se prepara para la feria agotadora, y abre los brazos para recibir al amigo /sevillano y del arte, a mirarle, escucharle y sentirle, al fín, cerca.
Y el hombre solo piensa que... a pesar de todo, sigue siendo feliz.











sábado 9 de julio de 2011

Y sigue el verano



Gusto de compartir afinidades musicales con mi sobrina, espero algún día poder disfrutarla en alguna noche en blanco cordobesa o malagueña, disfrutar la presencia y el sentir de Yasmín Levy junto a ella, al lado de un buen sorbo de paz, de generosos tragos de silencio y serenidad, al fresco, regando gargantas con buen vino dulce y almendras saladas, hablando con los ojos y respondiendo con las caricias que los labios regalan